sábado, 6 de octubre de 2012

INCENDIOS Y CORTAFUEGOS FORESTALES


Este año está siendo muy duro en cuanto a incendios forestales en España, especialmente los estamos sufriendo en la Comunidad Valenciana. Los pocos bosques y árboles que se habían librado en los incendios del 92-94, han terminado por quemarse, y aquellos en los que había alguna esperanza de recuperación, ha desaparecido totalmente, ya que muchos árboles no habían alcanzado la madurez suficiente para dispersar sus semillas durante el incendio.

Este sinsentido ha hipotecado el futuro de nuestros hijos y los ha privado de un privilegio del que mucha gente no es consciente. Las crisis económicas, más o menos duras, pasarán. El problema es que estos bosques no los volveremos a ver así en generaciones, y mucho me temo que conforme es la raza humana, no los veremos nunca.

Nuestros políticos no están capacitados para afrontar una solución efectiva y coordinada, la gente se echa la culpa unos a otros (que si son los bomberos, que si los ecologistas no dejan limpiar el monte, que si ha habido recortes de medios, que si las reforestaciones están mal hechas, etc...) poniendo excusas de tal forma que la culpa siempre la tiene otro.

No soy ni mucho menos alguien que entiende de extinción de incendios, ni de cortafuegos, ni de coordinación, pero discrepo mucho de todas la soluciones que se están dando en las emisoras radiofónicas y televisiones, soluciones que la gente repite sin parar como si le hubieran grabado a fuego esas palabras.  

Se alzan las voces, que gente en el paro podría estar cobrando por hacer algo en vez de no hacer nada. Esta medida, aunque mejor que no hacer nada y en ciertos lugares válida, no deja de ser una medida que nos cuesta dinero a los contribuyentes, y que no motiva al trabajador, que seguramente no realizará la faena de la misma forma y pasión con que la haría una que su trabajo le aporte un rendimiento.

¿Qué hacer?

Pienso, y estoy abriendo un debate, que el monte, más que costarnos dinero, nos debería aportar beneficios socioeconómicos, medioambientales y culturales. Sacando a subasta la explotación de montes (siempre con una estricta regulación que no permitan hacer barbaridades).


Y es que está demostrado que: “El monte rentable nunca arde”

Dos propuestas:

Explotación maderera de aclareos y podas bien orquestadas para obtención energética de biomasa. Con esto evitaríamos despoblaciones rurales (dejaríamos de subvencionar), ahorro económico energético de determinadas industrias que lo utilicen, sustitución parcial de los combustibles traídos de fuera por biomasa autóctona, aumento de la diversificación energética, reducción de los gases de efecto invernadero, disminución de riesgos de incendio. Que en pocas palabras, en vez de dejar que se queme el monte y no tener ni monte ni energía, obtención de energía natural y mantenimiento de nuestros bosques.
 

También debe haber ciertas zonas protegidas de microreservas de flora (o macro reservas), pero es ahí donde deberían actuar los políticos, naturistas y ecologistas.

Otro es el pastoreo organizado, de tal forma que estén limitadas las zonas por fechas, épocas, más o menos intensidad (tipo cotos de caza, pero con plantas), de tal forma que se mantenga una vegetación adecuada, sin que sea esquilmada (actualmente hay zonas sobreexplotadas que no dejan crecer nada) y tampoco que no pasen y se convierta en un polvorín. Y digo lo mismo, esto debería darnos dinero a los contribuyentes, sacando estas zonas a subasta y facilitando el acceso laboral de estas personas. Esto implicaría un aumento de inserción laboral en zonas rurales despobladas y el aumento de industrias adyacentes (tipo lecherías, queserías, etc..)

Por otra parte, la parte laboral del forestal debería estar limitada la vigilancia a ciertos meses del año, siendo el resto utilizado para limpiar cortafuegos, pistas forestales y reforestaciones.
 

 
Incendio de Sot de Chera 

Según Wikipedia “Un cortafuegos es un espacio de terreno que no posee ningún tipo de combustible, de esta forma los incendios forestales no se pueden esparcir.”

Personalmente creo que esta definición, aunque realista con lo que se hace actualmente, no sirve para “cortar fuegos”. Únicamente el hecho de arrasar un tramo de monte no sirve para nada ya que en un incendio forestal bestia, si en el avance del fuego éste salta hasta carreteras de 4 carriles de asfalto, en un cortafuegos lleno de broza, ¿que no hará?.
 
Estas cicatrices en las montañas, totalmente despobladas, lo único que generan son regueros de erosión, que hacen totalmente inaccesible la entrada de las brigadas forestales y provocan un impacto visual enorme.

Opto, por la clase de “cortafuegos” que he visto que han hecho en mi pueblo, donde hacen al monte accesible a las brigadas, sin apenas impacto visual, respetando ejemplares de pinos grandes, encinas y enebros y desbrozando todo el resto. Si hay un incendio, y Dios quiera que yo no lo vea, arderá como cualquier otro sitio, pero habrá zonas y ejemplares en los que el incendio pasará por debajo, dejando las copas intactas y además servirán como zonas accesibles para hacer frente al avance del fuego.

Os muestro un video para ver que os parece.

  

Según las últimas noticias, parcelas experimentales de cipreses en Jérica (Castellón) no se vieron afectadas por el incendio forestal de Andilla. La noticia para mi es impactante: Imaginaros un cortafuegos hecho de cipreses: Un camino de acceso a brigadas y en los laterales una franja de cipreses ignífugos que paren el incendio. Esperanzador, ¿no?
Noticia cipreses:
http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/08/12/actualidad/1344804535_438591.html